Los días transcurrían con paz, no es que los pipiles no tuvieran problemas, ¡claro que sí los tenían! pero sabían resolverlos con sabiduría y prontitud. Pocas veces los vi alistarse para la guerra con otro señorío cercano, porque preferían solucionar sus diferencias de manera pacífica, es por eso que, militarmente, no estaban listos para lo que vendría después: el hombre blanco.
Les jours s'écoulaient en paix, ce n'est pas que les pipils vivaient sans problèmes, bien sûr qu'il en avaient, mais il savaient les résoudre avec sagesse et rapidement. Je les vis rarement se préparer à une guerre contre un autre seigneur. Ils préféraient régler leurs problèmes de manière pacifique, c'est pour ça qu'il n'étaient pas prêts à affronter l'arrivée de l'homme blanc sur le plan militaire.
Mucho tiempo después de conocer a Izel, otro cacique reinó la región, se llamaba Atlacatl y durante su reinado tuvo ciertas diferencias con algunos poblados Mayas, que reclamaban la tierra de Cuzcatlán por ser rica en cacao. (El cacao era apreciado y estimado como un regalo de los dioses).
Atlacatl siempre había ganado las batallas y era así como mantenía la armonía entre los pueblos cercanos y su gente, sin embargo, los derrotados nunca estuvieron conformes con esto y cuando vieron la oportunidad de unirse a otro enemigo, lo hicieron. Este nuevo rival de Atlacatl fue el hombre blanco, ese que había venido desde lugares extraños a conquistar las tierras que por herencia le pertenecían a los pueblos de América.
Fue así como, españoles y mayas se embarcaron en la tarea de invadir las tierras en las que yo nací.
C'est ainsi que les espagnols et les mayas entreprirent d'envahir les terres sur lesquelles j'étais née.
Atlacatl tenía un hijo, el príncipe Atonal. Este había aprendido el arte de guerra de su padre. Ambos amaban a su pueblo y ese amor era correspondido con creces.
Le prince Atonal, fils d'Atlacatl avait appris l'art de la guerre avec son père. Tous deux aimaient leur peuple et cet amour était réciproque.
Atonal había crecido como todo pipil, amando la naturaleza y venerando mi existencia. Muchas veces lo vi rodear mi grueso tronco y colocar en mis raíces ofrendas de flores y cacao. Le gustaba pasear por las tardes por el poblado y constatar que todos estuvieran bien, pero una tarde de domingo pude sentir en el ambiente algo diferente. Nadie asomaba fuera de sus casas y hasta el viento parecía sostener la respiración. De pronto, al sonido de un pito, todos los jóvenes de la aldea salieron de sus xacales vistiendo sus ropas de guerra, las mismas que desde hacía mucho tiempo no usaban.
Los escuché hablar sobre el enemigo Maya que venía acompañado por los conquistadores extranjeros. En la tierra bajo mi sombra, hacían planes de contingencia y de ataque ilustrando las estrategias a seguir, mientras yo, con agitación, movía las ramas de un lado a otro.
¡Ay! ¡Si yo hubiese podido evitar tanta sangre!
Ah, si seulement j'avais pu éviter tant de sang!
La batalla comenzó en los cerros. Yo no podía ver mucho a pesar de mi altura, pero pronto los animales del bosque corrieron con las noticias. El enemigo del pueblo llegó muy cerca, los pipiles con sus plumajes se mantenían tranquilos esperando el primer movimiento desde el otro lado. Sus armaduras eran de algodón y los cubrían por completo, incluyendo sus pies.
El comandante español, Pedro de Alvarado, se acercó muchísimo a los pipiles que continuaron inmóviles. De pronto, dio media vuelta aparentando la huida, pero todo se trató de una vil trampa porque de esa forma llevó a los pipiles hacia un llano donde no podían esconderse del ataque. Fue en ese instante que, con espadas y fusiles, los hirieron a muerte causando una gran derrota. Las armaduras que en otras batallas los defendieron, esta vez no les permitieron levantarse del suelo por ser incómodas y pesadas. Fue así como la mayoría de los guerreros murió.
Pedro de Alvarado, le commandant espagnol s'approcha très près des pipils qui restèrent immobiles. Soudain il fit demi-tour comme s'il enfuyait, mais ce fut un vil piège, il entraîna les pipiles dans une plaine où ils ne purent se protéger d'une attaque. Ils furent blessés à mort à coups de fusils et de d'épées et subirent un échec cuisant. Ces armures trop lourdes qui les avaient protégés dans d'autres batailles étaient trop inconfortables et les empêchèrent de se lever. C'est ainsi que périt la plupart des guerriers.
Atonal y su padre, Atlacatl, salieron con vida. Muchas fueron las bajas pero no habían sido vencidos, es más, en esa batalla Atlacatl apuntó su flecha sobre Pedro de Alvarado, el tiro fue certero y le causó una fractura en la pierna. El conquistador casi muere a causa de una grave infección en la herida, pero sobrevivió quedando cojo por el resto de su vida.
Durante los siguientes años las batallas eran constantes, el señorío de Cuzcatlán era reconocido por tener uno de los mejores ejércitos de la época y fue por eso que la conquista llevó dieciséis largos años. Mi angustia era mucha pero yo no podía hacer nada por ellos.
Pendant les années suivantes les batailles furent fréquentes, la seigneurie de Cuscatlán était connue pour avoir une des meilleures armées de l'époque et pour cette raison la conquête dura seize longues années. Grande était mon angoisse mais je ne pouvais rien faire pour eux.
En la segunda gran batalla el valiente Atlacatl sucumbió. Atonal logró resistir un poco más, pero al final, el arma más poderosa del hombre blanco no fue su pólvora sino las enfermedades a las que los pipiles no estaban acostumbrados y para las cuales no conocían cura.
Una triste tarde de 1528 el señorío de Cuzcatlán cayó ante los españoles y el pueblo pacífico que había cuidado de mí, pasó a ser esclavo y sirviente de los hombres blancos, esos que vinieron a caballo a sembrar muerte y miedo en tierras ajenas.
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