×
Sommaire
Couverture Biographie Carte et Photos 1 La reina, el caballero y la princesa2 La Malvada Hechicera3 Mi Abuelo Tato 4 La Abuela Ekaterina5 Estancia en la Habana 6 El Abuelo y la Malvada Hechicera7 La salida8 En el país de la Hechicera9 En la escuela de Allá10 Retorno al framboyán11 Epílogo
Version
Polices
Cada vez que el Abuelo Tato nos visita trae su bicicleta, una canción bajo el brazo y el huevo más redondo y amarillo de su gallinero. En ocasiones soy yo quien va a su casa, que no queda lejos, sino a dos manzanas de distancia. Se puede caminar hasta allá si tienes cuidado al cruzar la Calle Principal, que es la única peligrosa del pueblo. Mamá me dice: “Abre los ojos y no pienses en los pajaritos”. Papá me advierte: “Y mira dos veces antes de pasar, despistada”. Ellos saben bien que mi cabeza está ocupada todo el día con eventos demasiado importantes y por eso, porque me quieren, se preocupan.
A lo mejor recuerdan aquel día en que me caí de la bicicleta de Anti, mi mejor amiga en la escuela. De regalo, me pusieron un yeso durante dos semanas. Era bonito el yeso. Abuelo Tato y yo lo convertimos en una obra de arte. Él es un buen dibujante y practicó cada día sobre lo blanco en mi pierna: carritos, una fábrica con chimenea y humo, una princesa, un dragón, un unicornio: verdaderas creaciones de artista.
Abuelo Tato es el mejor abuelo del mundo. Lo digo yo, no por ser su nieta, sino porque el corazón me lo grita con sus latidos cada vez que voy a verlo. Me emociono como una boba al encontrarlo tan viejito y contento, frente a la puerta de la casa y con los ojos aguados —porque en esta familia somos muy sentimentales, se disculpa siempre, y nos queremos mucho.
Grand-père Tato est le meilleur grand-père du monde. Je ne le dis pas parce que je suis sa petite-fille mais parce que les battements de mon coeur le hurlent à tue-tête à chaque fois que je vais le voir. Je suis toujours très émue quand que je le retrouve, tout vieux et content devant la porte de sa maison avec ses yeux humides -parce que dans cette famille nous sommes très sentimentaux, il s'excuse tout le temps et on s'aime beaucoup.
Pero la verdad es otra. Cuando Abuelo Tato me ve de cerquita, enseguida piensa en la Abuela Ekaterina —mi abuela de verdad, no la Malvada Hechicera que ahora quiere tomar ese mismo título—, que hace mucho está muerta, como la perra Nana. Aunque a Nana la recuerdo, a la Abuela Ekaterina no. Dice Mamá que se parecía a mí —o yo a ella— y que me quería más que al sol.
Abuelo me saluda siempre con las dos manos en alto, como si no le alcanzara una para decirme cuánto me ha extrañado. Me abraza. Me da un beso en el pelo, me mira bien profundo a los ojos, busca dentro de mí a la Abuela Ekaterina y luego dice.
Grand-père me salue toujours avec les deux mains en haut, comme si une seule ne suffisait pas pour me dire combien je lui ai manqué. Il me prend dans ses bras, me fait un bisou dans les cheveux, me regarde droit dans les yeux pour y chercher Grand-mère Ekaterina, puis il dit:
—La misma mirada verde aceituna de rusita.
—Lse mêmes yeux vert olive de la petite russe.
Después se compone la ropa, se pone de nuevo feliz y vamos juntos al patio, o a montar bicicleta, o nos hacemos cuentos del día a día:
Après il ajuste ses vêtements, devient à nouveau joyeux et nous allons ensemble dans la cour, soit faire du vélo, ou alors on se raconte la journée:

—¿A ver, qué aprendiste hoy en la escuela? —me pregunta.—A ver, ¿cuántos huevos puso la gallina? —le pregunto.
Cuando me encuentro con el Abuelo Tato pienso siempre en los libros de fantasía que ambos leemos. Con su barbita blanca y su pelusa en la cabeza, suave como la de los niños, él parece uno de esos magos sabios de los cuentos de hadas.
Abuelo Mago.
El sabihondo.
El que lo arregla todo.
El reparador.
El mejor abuelo del mundo.
Load...
00:00:00