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Sommaire
Couverture Biographie Carte et Photos 1 El pasado2 Pinda conoce su origen3 Todo es fiesta4 El movimiento 5 De familia de poetas y poetisas6 Cultura tradicional mapuche y Hip Hop
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Polices
 La tía Carmen les dio un exquisito desayuno con café de trigo1, mermelada de maqui, mate2 y té de hojas con hierbas. El calor de su cocina junto al aroma de las hierbas medicinales que acompañaban la decoración con canastos colgados en las paredes y el techo, abría una sensibilidad que llegaba directo al corazón  de Pinda.
En el transcurso del desayuno la tía Carmen, tía abuela de Pinda, les comunicó de todas las muestras culturales que se darían durante el verano en donde ellos podrían disfrutar mientras estarían en la ciudad de Concepción.
Les contó que en los alrededores estaban las comunidades mapuches que en este periodo del año trabajaban mucho para guardar provisiones para ellos y sus animales, era un tiempo de cosecha del trigo y de recoger frutos de la naturaleza, entre otras prácticas que eran tan relevantes como las espirituales.
- ¿Espirituales? -le preguntó Pinda.- Sí, hijita, espirituales, tenemos muchas prácticas espirituales, entre esas el nguillatun3, el machitun4 y el yeyipun5 pero en este periodo podrán encontrarse más con  las muestras artístico- culturales porque ésas son más abiertas a todo público, las otras generalmente se conocen cuando se está cerca de las personas que las organizan.-  ¿Y nuestra familia no organiza esas ceremonias tía?- No, porque para convocar a ceremonia tienes que tener tierra.- Es una pena que no tengamos tierras tía –dijo Pinda.- Sí, es triste pensar la guerra y sus consecuencias pero también es bueno conocer y aprender.
La tía se levantó y salió de la cocina. Pinda siguió a la ancianita que con mucha destreza llegó a su huerta en busca de una hierba medicinal para acompañar el desayuno y ofrecerles un poco.
La tía Carmen, entró a su huerta saludando a todas sus plantitas con una ternura similar a la de una madre con sus hijas, a todas las nombraba y las saludaba con una voz muy dulce y tierna. Cuando encontró la que necesitaba, se acercó a ella y mirando el arbusto le pidió un poquito.
-  La hierba le abrió sus brazos tía, le gustaron sus palabras -dijo Pinda.
La tía la miró con sorpresa:
     - no sabía que estabas cerca de mí.
     - Estaba silenciosamente observando qué hacía ¿Siempre le habla así a sus hierbas?
- Sí, siempre las saludo y les cuento para qué voy a necesitar un poco de ellas, así la protectora que cuida de la hierba sabe que tengo buenas intenciones y se entrega a mis manos más que las mías a ella.- Lo que acaba de hacer es muy tierno tía y en mapudungun suena muy bonito.
La ancianita sonriente, le dijo:
- Así es, nuestro idioma es acogedor con toda la naturaleza porque sabe que todo lo que nos rodea está vivo.
Finalizando la conversación entraron nuevamente a la cocina por la misma puerta que salieron al patio. Los padres de Pinda estaban muy serenos esperando la sorpresa que traería la tía Carmen.
Elles finirent la conversation et revinrent à la cuisine par la porte qu'elles avaient empruntée pour aller au patio. Les parents de Pinda étaient sereins et attendaient la surprise de la tante Carmen.
- Ahora sírvanse un poco de agüita de hierbas para que se relajen un poquito antes de salir de paseo.- Gracias tía –le dijo el padre ¿Te sirves un poco Roberta?- Claro que sí –dijo la madre.
La tía les recomendó que se fueran de vacaciones cerca del lago Lanalhue porque allá podrían encontrar un camping barato y además las comunidades que están alrededor organizan sus muestras y pueden disfrutar de pan amasado6, tortillas de rescoldo, tejidos, joyas y otras creaciones hechas por la misma gente del lugar.
- ¿Joyas? –dijo Pinda con mucho entusiasmo.- Sí –le dijo la tía– las joyas son de plata y hechas a mano, una expresión artística muy propia de la cultura mapuche. En todos los sectores hay distintas variedades y son muy bonitas.- Mamá ¡Vamos pronto! Quiero conocer pronto allá.
Así es que la familia tomó su vehículo y nuevamente emprendió el rumbo camino al lago Lanalhue, ubicado más cerca de la cordillera de la octava región en el sur de Chile.
C'est ainsi que la famille prit une nouvelle fois la voiture et alla vers le lac Lanalhue, situé plus près de la cordillère dans la huitième région du sud du Chili.
Llegando allá, la familia se ubicó con carpas en el camping y con provisiones comenzaron sus vacaciones en el lugar. Además de bañarse y escuchar música durante el día. Pinda quedó sorprendida de las lindas hermanitas mapuches que ofrecían productos del lago.
Arrivée là-bas, la famille s'installa dans des tentes avec des provisions et commença ses vacances. Pendant la journée ils se baignaient et écoutaient de la musique. Pinda fut très surprise par les jolies sœurs mapuches qui offraient des produits du lac.
Muy temprano en la mañana pasaban por las carpas ofreciéndoles tortillas y mermeladas de maqui, murtilla y otros frutos berries para el desayuno, también vestían su vestimenta tradicional y todos sus ofrecimientos iban dentro de un canasto de cestería de ñocha.
Esa imagen de mujer con joyas de plata, vestimenta y tejidos a mano con teñido natural, sorprendió enormemente a Pinda. Todas decían “Mari mari” cuando saludaban y tenían un rostro dulce y tierno que la enamoraba.
Una de ellas le contó que mañana sería la muestra cultural en el valle de Elicura y que iría acompañada de comida, música, tejidos y otras artes propias de la cultura tradicional.
Llegó el día y la familia se preparó para asistir a la muestra. El padre de Pinda en el camino añadió que cuando era niño lo llevaban cerca de ese lugar de vacaciones donde el tío Huenchuman, un primo de su padre. Roberta lo escuchaba con mucha atención mientras Pinda estaba ensimismada viendo el paisaje y veía formas en las nubes: pájaros con diseños se presentaban, árboles con rostros de ancestros sabios, y una mariposa en el camino que al llegar se cubrió de un hermoso arcoíris colorido con los tonos más nobles que dibujaban un hermoso paisaje en el cielo del valle de Elicura.
Le jour se leva et la famille se prépara pour assister a l'événement. Sur le chemin, le père de Pinda raconta que lorsqu'il était enfant, on l'emmenait près d'ici chez l'oncle Huenchuman, un cousin de son père. Roberta l'écoutait avec beaucoup d'attention pendant que Pinda silencieuse regardait le paysage et voyait des formes dans les nuages: des formes d'oiseaux, des arbres avec des visages de sages ancêtres, et un papillon sur la route qui se couvrit d'un bel arc-en-ciel aux couleurs nobles qui dessinaient un superbe paysage dans le ciel de la vallée d'Elicura.
- ¡Llegamos Roberta! –dijo el padre mientras conducía buscando un lugar donde dejar el vehículo.-¡Qué hermoso lugar! –exclamó Roberta.
La joven con su hermoso pensar solo tenía sus ojos húmedos y su corazón expandido dentro de su pecho.
Al comenzar la muestra, las personas que la organizaban y vivían en el lugar invitaron a todas las personas presentes a participar del yeyipun o la ceremonia de rogativa, para que la actividad cultural resultara bien y disfrutaran sin impedimentos de la jornada.
Luego comenzó la fiesta en el escenario en donde se presentaron cantantes jóvenes, mujeres y hombres con instrumentos musicales: kultrun, kaskawilla, trutruka y ñolquin sonaron en la música que interpretaban al unísono. La voz de una mujer destacaba con un canto en mapudungun con un sonido nunca antes escuchado por Pinda y que se grabó en sus oídos como el ritmo más puro que la hizo danzar junto a las otras personas que hacían el purrum7 a su alrededor.
Posteriormente, se formó una danza protagonizada por cuatro hombres que con una manta de mujer bailaban simulando un pájaro, mientras las mujeres cantaban y tocaban kultrun a su alrededor. Las mujeres interpretaban un üllkantun8 con voces que comunicaban sonidos en mapudungun y también guturales, sin pensar muy bien lo que decían si no que intentando  decir lo que sentían junto al tambor. El cuadro que se formaba era tan profundo que nuevamente Pinda no pudo dejar de seguir continuamente lo que hacían y acompañarlo con su presencia. Su tenue mirada y su cuerpo sensible eran lo que mejor podía aportar en ese momento, sentía que estaba siendo testigo de algo nunca antes visto y que sin duda era totalmente respetable pero distinto.
Las manos caían de sus brazos y sus pies se ponían tibios de tanto sentir, agradecía el momento recibido que junto a un lago de agua azulina y el cielo limpio, eran las mejores vacaciones que había vivido hasta ahora.
De pronto subió una mujer al escenario y anunció al üllkantufe Luis Huenchuman, anunciando que cantaría canciones propias  de su vida cotidiana en el campo y que eran parte de su historia de vida. La fotografía que desarrollaba sentado en el escenario, junto a su kultrun entre sus piernas y sus macetas en las manos dispuestas para tocar, hizo recordar a Julián, el padre de Pinda, a su tío.
- Roberta, él es mi tío Luis, ha pasado tanto tiempo pero conserva el mismo rostro.- Es increíble cómo pasa el tiempo, yo también lo recuerdo, de la fiesta donde tu prima Marcela.- ¡Verdad! Es cierto, estuvimos bailando en esa casa cuando estuvimos de novios, querida, como pasa el tiempo, es increíble.- Es increíble pensar que ha crecido nuestra hija y yo todavía te sigo queriendo como en esos tiempos.- Yo también a ti, estás cada día más hermosa, tu belleza ha ido madurando con el tiempo y cautivándome todos los días.
En esa conversación estaban cuando Pinda se acercó a escuchar junto a ellos al tío Huenchuman.
-  Julián cuéntale a Pinda que él es tu tío.- Efectivamente hija, ese hombre mayor que está frente a ti es mi tío, estábamos comentando cómo pasa el tiempo.- Imagínate que lo conozco desde antes de casarnos, cuando estábamos de novios y tú no existías aún.- Me encantan sus ojos –dijo Pinda.
El tío Luis estaba vestido con un pantalón muy sencillo y un chaleco muy delgado y de colores sobrios, sobre su frente llevaba su trarilongko, un cintillo de lana que enternecía completamente su rostro.
Al bajar del escenario, el padre de Pinda, lo saludó y lo invitó a la mesa, tuvieron una conversación tan armoniosa y extensa que duró hasta el anochecer.
Pinda mirando las estrellas del cielo, descubrió el rostro de la luna con sus dos ojos tiernos y su mirada que cautivaba a toda persona sensible que creyera que la naturaleza está viva. Sus ojos estaban directamente relacionados al corazón, abriendo una sensibilidad increíble que la alejaba un poco de la conversación.
Cayó completamente la noche y toda la familia se subió al vehículo. Se despidieron del tío Luís y de todas las personas que conocieron, dando las gracias públicas. En silencio Pinda se subió al asiento trasero y recordó todo lo bello del lugar, cerró sus ojos y despertó para entrar a la carpa. Cerró el cierre y agradeció todo lo vivido a su ancestra que la cuidaba y la hacía sentir protegida.
La nuit tomba complètement et toute la famille monta dans la voiture. Ils dirent au revoir à l'oncle Luís et à toutes les personnes qu'ils avaient rencontrées, en remerciant tout le monde. Pinda s'assit en silence sur le siège arrière et se remémora toute la beauté de l'endroit, elle ferma les yeux et ne se réveilla que pour entrer dans la tente. Elle ferma la fermeture éclair, et remercia son ancêtre qui prenait soin d'elle et la protégeait et pour tout ce qu'elle avait vécu.
De un modo muy sonriente comenzó el nuevo día, la familia hizo nuevos planes y el padre les propuso que fueran ahora a conocer a la tía María. Las dos mujeres, madre e hija se sentaron sin mayores inconvenientes, el padre muy contento extendió el rostro iluminado por una sonrisa similar a un sol.
Subieron el equipaje y se dirigieron nuevamente camino a Concepción, al salir del valle de Elicura una bandada de golondrinas les siguieron el camino cantando. Pinda sabía que esa despedida era suya y que la guardaría de ese modo en su pecho, se acomodó nuevamente en el asiento y se relajó hasta el punto de soñar.
Cuando despertó el papá les dijo:
- ¡Llegamos!
Y la madre y la hija, bajaron del automóvil, estiraron sus brazos y se pusieron cómodas para recibir a la tía María sin saber qué historias vendrían.
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