–Abuelo me gustaría quedarme a vivir en esta ciudad. –Eso sería estupendo– respondió el abuelo. Pero recuerda que tienes que ser responsable con tus obligaciones. Te propongo algo, como aún nos queda un día más, ¿qué te parece si vamos a conocer la hermosa laguna azul?–Suena interesante– afirmó Abril– ¿Y cuando salimos?–Pues mañana temprano– le dijo el abuelo– Así que será mejor que te laves la cara y te acuestes.
A la mañana siguiente salieron temprano en dirección al Sauce, localidad donde se ubica la laguna azul. Tomaron un auto que los llevó por una carretera completamente asfaltada. Llegaron a una especie de puerto a orillas del Huallaga donde había una plataforma que traslada a los autos al otro lado del río.
–Debemos bajarnos del auto para que lo suban a la balsa cautiva– les dijo el conductor.–¿Y por qué se llama así?– preguntó Abril.–Por que va de un lado a otro flotando en el agua– respondió el abuelo.
El encargado les indicó que debían subir a la balsa. Se acomodaron cerca de la baranda. Numerosas muyunas se formaban en el agua crecida. Vieron una pequeña canoa dirigiéndose río abajo. Las personas que iban sentadas movieron los brazos en señal de saludo. Abril les correspondió muy emocionada.
El paisaje, a pesar de pertenecer a una misma región, es variado: El verdor y la espesura del bosque, los cerros y el color de la tierra cambia de acuerdo al lugar. Pero lo que nunca varía es el color del cielo y el calor. Cruzaron el río sin ningún inconveniente y prosiguieron su viaje por un camino afirmado. El auto atravesó unos cerros. Cuando estuvieron en la parte alta Abril divisó partes de la laguna. A medida que se aproximaban a su destino el color de las aguas variaba, es decir por tramos era azul y en otras de color verde oscuro. Llegaron al medio día a la ciudad y se dirigieron al mirador. El sol estaba radiante lo que les permitía ver en todo su esplendor la belleza de la laguna. Abril observó como el cielo se reflejaba en las aguas y viceversa. Era como ver dos inmensos espejos de agua o de cielo. Sin dudas un espectacular y maravilloso paisaje.
–Le hacemos un paseíto por la laguna maestro– les dijo un hombre que estaba por ahí cerca– tengo un bote en el que los puedo llevar.
El abuelo estuvo de acuerdo, pactaron un precio razonable y emprendieron el recorrido.
–Hay que tener suerte– comentó el hombre– Porque el sol está radiante esta mañana, pero hay ocasiones en que llueve y todo se nubla y la laguna pasa desapercibida.–¿Y qué historias se cuentan sobre la laguna?– preguntó Abril.
El hombre puso cara pensativa y luego habló:
–Se dice muchas cosas sobre ella. Algunos afirman haber visto sirenas bañándose entre sus aguas y que en las noches su voz hipnotiza a los viajeros, quienes seducidos por su belleza ingresan al agua y mueren ahogados.–¿Les gustaría bañarse?– dijo el hombre.–Sí– respondió emocionada Abril–¿Abuelo puedo?
El abuelo sonrió con sus ojos achinados y Abril lo tomó como un sí.
–Tenemos que ir al lugar indicado– comentó el hombre– No pueden bañarse en cualquier zona ya que es peligroso.– ¿Y por qué?– preguntó.–Por qué sus aguas son traicioneras. Si se dan cuentan, por momentos el viento sopla con más fuerza formando pequeños oleajes y muyunas que te pueden atrapar y arrastrarte hasta el fondo. Éstas son causadas por las sirenas, quienes al no atrapar ninguna víctima ocasionan grandes remolinos y oleajes.
Por eso el único lugar indicado para bañarse en la que está por el muelle. Y es precisamente adonde los llevaré.
Cerca de los sauces un grupo de personas pescaban en completa calma.
–Hace mucho que no salgo de pesca– comentó el abuelo. Antes cuando tu papá y tus tíos eran más jóvenes siempre nos íbamos a pescar. Salíamos temprano con dirección al mayo o al cumbaza, cuando aún tenía suficiente caudal.–Una parte de la laguna se utiliza como criadero de tilapias– dijo el hombre. Hace meses quisieron introducir calamares pero todos los huevos fueron devorados por estos peces.
Llegaron al muelle que conectaba la laguna con un pueblo de artesanos. Abril se cambió de ropa y se metió a la laguna. El agua estaba fresca. Nadó por el lugar que le habían indicado. Fue un baño muy relajante.
Ils arrivèrent au quai qui reliait la lagune à un village d'artisans. Abril changea de vêtements et entra dans la lagune. L'eau était fraîche et elle nagea là où on lui avait dit. Ce fut une baignade très relaxante.
Después de eso se cambió y fueron a almorzar tilapias fritas. Pasearon por la ciudad y antes de abordar el auto de regreso, el abuelo le dijo: Esta noche te presentaré a un amigo especial. Su nombre es Ino Moxo
Puis elle s'habilla et ils allèrent déjeuner des tilapias frits. Il se promenèrent dans la ville et avant de retrouver la voiture pour le retour son grand-père lui dit: cette nuit, je vais te présenter à un ami spécial. Il s'appelle Ino Moxo.
–Ino Moxo – repitió ella– ¿Y que significa su nombre?–Pantera negra– respondió el abuelo.