Esa mañana en el colegio se organizó un “desayuno molinero”. Consiste en comer molletes con aceite de oliva. En España se denomina mollete a un bollo de pan de miga blanda que se utilizaba antaño en las misas, y cuyo origen es hebreo. Es el principal protagonista, junto con el aceite de oliva, del famoso y típico desayuno andaluz. Existen varios tipos: aquéllos que están enharinados por fuera, cuyo estilo es más antiguo, muy típicos de la zona de Córdoba, aunque los más famosos son los de Antequera en Málaga. Las mamás de los niños del colegio son normalmente las que se ocupan de organizarlo todo. Luego a las 12 todo el mundo va al barrio de la Villa para atender a la inauguración de la feria artesanal. La feria se inaugura con la entrega de los reconocimientos a los “Artesanos de Honor” y a continuación los talleres de cerámica, tiro con arco, las tallas en madera de olivo y muchos otros más. Hay representaciones de teatro clásico y barroco por las calles, y un sinfín de puestos donde se puede comprar desde jabones artesanales hasta castillos de caramelo.